¿Cuanto vale nuestra privacidad?
Pues según un articulo publicado en lavanguardia mucho más de lo que creemos. Y es que la crisis que está afectando a las compañias aéreas, en parte por el peak oil y en parte por el estallido de la burbuja inmobiliaria, está haciendo que las compañías aéreas vendan sus negocios de fidelización a muy bien precio.
Es decir toda esa información que los usuarios habituales entregan a cambio de míseros regalos, mediante las tarjetas de puntos. Y gracias a los cuáles las compañías pueden saber los hábitos de consumo de los mismos, el dinero que manejan e incluso sus gustos. Por supuesto con el altruísta fín de ofrecerle al consumidor lo que quiere (sic).
Las ventas de estas divisiones no son moco de pavo. El caso de Air Canada es bastante curioso. Ya que ahora el negocio de fidelización, que se hizo con la base de datos de esta aerolínea, vale 4 veces más que la compañía aérea.
¿Dónde y a qué compañia van a parar todos esos datos? ¿Cómo puede ser que la información privada que en todo caso nosotros entregamos a una compañía, grave error, después pueda ser vendida y revendida?.
Ver Las tarjetas de puntos, el nuevo filón de las aerolíneas