¿Y ahora qué? 

Desde luego, elegí un buen tema para el blog, porque el ritmo de noticias que aparecen que tienen que ver con el Control Social y el recorte de “libertades” va a ritmo de crucero.

La última barrabasada que me ha “hecho gracia” ha sido la de la compañia T-Mobile que ha admitido que varias operadoras rivales compraron la información de sus clientes.

Los nombres, direcciones y números de teléfono de miles de clientes de la operadora británica T-Mobile fueron vendidos a compañías rivales para ser utilizados en agresivas campañas de captación de usuarios. Así lo ha admitido la dirección de la empresa, que asegura que la sustracción de datos fue sin su “conocimiento”.

Parece ser – esto te lo crees si eres muy ingenuo, claro – que unos empleados “listillos” vendieron la información a compañias rivales. Y que por eso le han puesto una multita de 5.000 libras.

¡¡ 5.000 libras !!  después de que  ”unos empleados les robaran” la información de miles de usuarios y la vendieran a compañías rivales para que molestaran sin descanso a los ya de por sí sufridos clientes de las compañias de telecomunicaciones.

Y después nos vienen con la cantinela de “lo seguros” que están nuestros datos.  ¿Cuántos robos masivos de este tipo de información han ocurrido en los últimos años (y los que no sabemos)? ¿Se puede hacer algo para impedir el intercambio de información sensible, teniendo en cuenta lo fácil que es duplicarla y transmitirla?

En fin, parece ser que no somos el único país que se toma a broma el asunto de la privacidad.