Gobierno y Bases de Datos
Sin duda la noticia de la semana pasada no fue el entierro de Michael Jackson, o la gripe A, o el síndrome postvacacional (curiosa forma de darle la vuelta a las cosas, más que síndrome postvacacional deberían llamarlo síndrome odio-el-trabajo-y-prefiero-estar-en-la-playa-que-aguantando-al-capullo-de-mi-jefe).
La noticia de la semana se esconde tras este titular Cien mil mujeres figuran en un sistema que evalúa el riesgo de agresiones machistas.
Bien, no es mi objetivo frivolizar con este tema. Entiendo lo que supone la violencia machista, y que hay que pararlo. Desde luego los tiempos en algunas cosas están cambiando para mejor. Y la toma activa de la mujer en todas los aspectos sociales de la vida, por desgracia, no está siendo tan fácil como parecía.
Pero el sistema que ha inventado el gobierno para prevenirlo no me gusta.
No me gusta porque toda la información de esas mujeres, nada más y nada menos que 100.000, están en una base de datos a disposición de los cuerpos de seguridad del aparato del estado, y otros funcionarios varios.
No me gusta porque esa base de datos es un principio. Y cada vez contendrá mas información, proveniente del cruce de otras bases de datos: Sanidad, Justicia, bancarias… todo por la seguridad, claro.
Y no me gusta porque ésta es la historia de siempre. Primero eligen a colectivos de riesgo, como el caso que nos ocupa, o colectivos mal vistos por una amplia mayoría de la sociedad. Gentuza como violadores o pederastas.
Una vez que se perfecciona el sistema, y la gente se acostumbra, se va ampliando. Y antes de que nos demos cuenta todos seremos presuntamente culpables. Y el estado, sea del color político que sea (y con esto no me refiero sólo a PP o PSOE) tendrá en tiempo real toda nuestra información. Y sus “programas” específicos crearán perfiles, y vigilarán a los ciudadanos según los movimientos que realicen, y vaya usted a saber qué cosas más…
¿Viva la computación ubicua?.









